6.1.09


Fragmento I. Capítulo 1. Catalina


Catalina – le susurro bajito, con un ruido apenas perceptible. Ella ni me mira, no se da cuenta que llevo harto rato mirándola. La observo fijamente, y se que eso le carga, pero por eso mismo me gusta seguir haciéndolo.

Pasa un rato, y ahora ella sabe que la miro. Vuelve delicados sus movimientos, se pone coqueta solo para mí. Me mira de reojo, a veces, y nuestras miradas se cruzan, pero hacemos como si no hubiese sucedido. Seguimos haciendo lo mismo, secretamente. Creamos una confidencialidad que es solo nuestra. Yo la disfruto cuando se presenta, y se que ella también… lástima que dura solo un rato.

Catalina se acerca a mí, me abraza, me besa, siento como me quiere, como nos deseamos. Nuestras pasiones se vuelven alcanzables, frescas, nítidas. Nuestros cuerpos se vuelven tesoros no explorados, pero con nuestra candidez reflejamos las ganas de descubrirlos.

Comenzamos con movimientos lentos, misteriosos… no hay apuro. En el aire se huele relajación

Noto como sus manos avanzan, temblorosas e inexpertas por mi piel. Quizás solo estamos jugando a la ingenuidad, quizás no . Dejo que ella se encargue de todo, mientras yo solo espero que me haga sentir cosas nuevas , que me haga enamorarme hasta más no poder , hasta sofocarme de ella . Sé que no quiere decepcionarme, pero está nerviosa y quizás un poco incómoda por la rigidez de mi cuerpo.

Un escalofrío general me recorre, mientras ella juega con mi pelo. Decido hacerme partícipe de esto. La tomo por las muñecas, y empiezo lentamente por su cuello. Veo como lo disfruta, y me mira con esos ojitos que piden que la quiera y que nunca le haga daño.

No se si fue por eso o por algo que pasó de pronto, pero no pude seguir.

Reviví imágenes de antiguas escenas en que me había encontrado en la misma situación, las mismas circunstancias. Esta vez quería que fuera distinto, debía ser distinto, ya que Catalina era como el atardecer encantadora y sublime. Pensé que necesitaba a alguien mejor que yo, alguien a su mismo nivel, que la hiciera sentir especial, como se lo merecía... no como una más en mi historia. .. Yo sabía que ella era la indicada, con quién me visualizaba por siempre, por eso mi temor repentino. La abracé fuertemente, sentí su cuerpo junto al mío como nunca antes.

¿Qué tenía que lograba hipnotizarme? ¿Por qué de pronto me volví tan débil a su lado, tan vulnerable a su todo? ¿Era esto, acaso, lo que la gente llama Amor ?


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Escrito hace mucho tiempo . .. Me agrada el nombre Catalina (:



1 deje su mensaje después de la señaL ..:

Anónimo dijo...

ay, demasiados blog.
si, buen tema ese... y buen tema el que tienes ahí, no te mueras tanto, lo amo.