8.9.09

an Unknown Story (parte I )

Día 1

Esto se acaba por cuatro webadas principales:
Primero: odio que comas con la boca abierta.Escuchar la comida en tu boca es realmente repulsivo.
Segundo: odio que no tires la cadena al ir al baño.Me parece asqueroso e inmundo.
Tercero: odio tu frialdad sin sentido, y las pocas veces que me dijiste "Te Quiero”, ni siquiera ahora las creo.
Cuarto: odio, por sobre todo lo demás, que no me mires a los ojos cuando hablo.Eso refleja tu poca transparencia hacia mí, por ende, tu falta de amor.
.. Por todo esto, no deseo gastar mi valioso tiempo con alguien como tú.Al principio creí que funcionaría, pero ahora me doy cuenta que nunca resultó. Nisiquiera la primera vez, nisiqiera... nunca!
Luego, dio media vuelta, caminó unos pasos, se dio vuelta para mirarme y separó su camino del mío... así de fácil y cotidiano. Supongo que me llené de excusas baratas y triviales.
Esa fue la última vez que la vi.

Ahora que ha pasado un poco de tiempo, logro darme cuenta de muchas cosas.Ella no significó algo para mí.
Si no hubiera sido por sus hermosos ojos verdes, su pelo rojo furioso, sus labios perfectamente pintados y ese vestido negro ajustado a su cuerpo, jamás me hubiera fijado en ella.
Es difícil tratar de describirla en otros sentidos: era un tanto sentimental, tenía un toque de ternura frívola y un no-se-qué especial que me cautivó alguna vez... pero creo que eso no era suficiente.
Debo reconocer que a veces me gustaba cómo era ella conmigo. Me abrazaba sin decir palabra alguna... supongo que era porque nunca tenía algo para decir.
Odio a la gente que se queda callada.
Sólo me gustaba en esas circunstancias... nisiquiera besaba bien, nisiquiera me calentaba!.. Lo único que hacía era abrazarme y mirar otro futuro, pensaba yo.
A veces me pregunté: ¿para qué mierda necesito un abrazo?.. Pero llegaba ella con su olor particular que me cautivaba... me envolvía durante horas y horas. Dormía en su regazo y soñaba con alguien que me hiciera feliz de verdad.
Andaba en busca de eso, siempre lo tuve claro.

Día 2

Era ya primavera, y es la supuesta época del amor, como dicen por ahí. Yo seguía sin encontrar a alguien que supiera de mí como nunca alguien lo había hecho. Eso es lo que esperaba ... alguien que me llegara a conocer a fondo y supiera mis gustos … que tomo el café con dos cucharas y tres cuartos , que sepa que me encanta leer y fumar al mismo tiempo . Carla nunca supo algo de eso... se limitó a enumerar mis defectos más banales, de los que nisiquiera yo me daba cuenta que tenía.
En el amor nunca me fue bien, creo que me limito a perder. Perdía las esperanzas hasta que….

Sucedió un día después de salir del colegio. Ese día salimos mas temprano que de costumbre. Yo, como siempre, no tenía cosas que hacer, así que decidí caminar hacia el centro. En el camino pensé en ir a un rotativo, pero no se si fue destino, casualidad o un denominación parecida, pero preferí no ir.
Había sido un mal día, un estúpido día. Mis pies llevaban a mi cuerpo, y a cada paso que daba un cansancio general se apoderaba de mí. Mis ojos se cerraban solos… apenas sostenía un cigarrillo en mi mano.
Todo sucedió muy rápido. Caí inconsciente, no se como ni en que lugar, pero recuerdo que al despertar mucha gente me rodeaba y preguntaban mi nombre. Otros me miraban con cara de compasión y el resto seguía su camino con normalidad.
Aun no sabía muy bien lo que había pasado, me sentía muy aturdida aun. Creo que me había golpeado con algo, o quizás solo había sido el cansancio.
Me sentía como en las nubes...ningún pensamiento pasaba por mi cabeza. Observaba plasmada el cielo. Me rodeaba tanta gente extraña... me miraban pero se quedaban ahí, sin hacer algo concreto.
De pronto sucedió algo que me hizo recobrar un poco la conciencia. Una niña de cabello negro se acercó a mí. Mientras lo hacía pensaba en que era la cara más especial y hermosa que podría haber visto alguna vez. Me miro como si me conociera, y me hablo con una voz tan dulce que me sacó de mi aturdimiento general.
Me pregunto el nombre, y yo sin saber que responder, me quedé allí simplemente, mirándola con fascinación, sin articular palabra alguna.
Al ver que no le respondí, comenzó a marcar un numero en su teléfono. La ambulancia llegó a los pocos minutos.
Lo que pasó después no lo recuerdo, pero volví a despertar cuando estaba en una camilla y en un hopistal desconocido. En el ambiente había ese olor que detesto... a remedios y enfermos. Una enfermera conversaba con otra, animada pero quejumbrosamente. Sólo oía reproches hacia la juventud, y que estamos cada vez más perdidos. Reí silenciosamente.
Notaron que había despertado, y una de ellas se acerco a mí. Me preguntó si me sentía bien, a lo que respondí “Si, supongo “. Me pregunto si había algún número para comunicarse con mis padres, pero no lo recordaba ya que recién nos habíamos mudado a otra casa.
Quedó pensativa un momento.
- Tu hermana lo sabrá? – arremetió luego
- ¿Qué hermana?
- Tu hermana… está afuera. Si quieres la hago pasar.
- Está bien, le dije. .. sin saber muy bien a lo que se refería, pero solo para despejar las dudas.

Entró la niña que había llamado a la ambulancia. Sentí algo en el estómago en el momento en que ella entró.
- Como estás? me preguntó.
- Bien, con un poco de dolor – respondí bajando la vista.
- …
- …..
- Y… sabes por qué estas aquí? – dijo después de un corto silencio.
- No sé lo que ocurrió. Estaba caminando y no recuerdo lo que pasó. Fue cuestión de segundos. Creo que fue el cansancio. Has hablado con el médico, de casualidad?
- Si – me dijo. Dijeron que no es nada serio. Unos cuantos exámenes y listo. Si quieres te puedo acompañar a tu casa
- No - le dije. No quiero llegar allá
- Entonces puedes quedarte conmigo, si quieres. No tengo problemas.
- Gracias le dije, y la miré directo a los ojos como no lo había hecho nunca con alguien.


( continuará ;) ....

1 deje su mensaje después de la señaL ..:

vorágine* dijo...

tu libro, querida ? :P