A la cuenta de 3 te dormirás y me dirás tu primer recuerdo, el que más te haya hecho feliz. Antes de eso, traté de retenerlo como cuando quiero soñar con algo durante la noche,pero cuando empezaba a pensar en aquello,caí en un sueño repentino.
Empecé a relatarlo todo ,sin tapujos, con un lenguaje fluído y confianza única.
Ese día Rayén me había invitado a reventar su alcancía repleta de dinero.
-Sólo guardo billetes y monedas de cien pesos- Me advirtió antes de llegar.
Legué a su casa y saludé a Daniela,la mamá de Rayén y mejor amiga de mi madre. Subí a su pieza y tenía cara de impaciente. Tomó un martillo y toda la alfombra se llenó del dinero juntado durante mucho tiempo.
-Qué piensas hacer con él?- Le pregunté
Su cara se iluminó y rápidamente me respondió : Un Telescopio! ..quiero uno desde hace mucho tiempo.
Creo que estaba realmente decidida. Ahora pienso que a esa edad era realmente difícil eso, era muy madura para tener 12 años, de cierta forma la admiraba.
Contamos el dinero, y habían 80 mil en total.
Me agradeció y destinamos una parte para comprarnos dulces, luego de eso estuvimos toda la tarde hablando de lo que seríamos cuando grandes. Ella Ciencias y yo Humanismo, no con ese lenguaje, pero sí orientado en ese sentido.
A pesar de lo distintas que éramos era mi amiga ideal, ella perfecta para mi inmadurez y yo perfecta para su correcta forma de ser. Pasamos tardes enteras en la piscina, cada día más cerca. En ese tiempo empecé a escribir un diario de vida. Mamá me había hablado del diario Ana Frank, y por eso decidí ponerle un nombre ... le puse "Rayén".
- Querida Rayén, hoy hice tal y tal cosa- y daba la casualidad de compartir todos esos momentos con ella.
Quería a Rayén de una manera especial, algo parecido a una hermana, a esa hermana que nunca tuve ... ella era distinta. Toda la gente tenía el pelo café,pero ella anaranjado. nadie usaba aros hechos de madera, pero ella sí. Nadie compartía conmigo cada cosa que poseía .. pero ella sí lo hacía.
Como vivíamos cerca,todos los días iba a verla. Mi mamá hablaba con la Tía Daniela,y yo subía a la pieza con Rayén. Cuando ya era momento de irse, me daba mucha pena, pero me alentaba al saber que al otro día también la vería.
Crecimos juntas durante mucho tiempo, hasta que un día supe que se cambiaban de casa
- Me voy a vivir a la falda del cerro- Me dijo .. y yo maldiciendo a todos por dentro por separarla de mi lado.
- Te iré a ver todos los fines de semana- Le dije .. y nos abrazamos como nunca.
La fui a ver durante un tiempo,pero ya no era lo mismo. Su mamá dejó de ser amiga de la mía,hasta que un día no la ví más.
Desperté del trance, y luego volví a olvidar todo. ..
17.1.10
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